El Tarot es un espejo del alma y un libro sagrado para ser hojeado en silencio interior.
Los 56 Arcanos Menores, verdaderos arquetipos universales, forman un panorama simbólico del viaje del Ser a través de la existencia.
El viaje de los Arcanos Menores
Se dividen en 4 palos de 14 cartas:
BASTOS
Representan el principio activo o masculino que pone las cosas en movimiento y simboliza la iniciativa. Se relacionan principalmente con el mundo del trabajo, los planes, los proyectos y el dinamismo.
COPAS
Representan el principio pasivo o femenino que permite la germinación y simboliza la fuerza motriz, la pasión subyacente de la acción. Se relacionan principalmente con el corazón, los sentimientos y la intuición.
ESPADAS
Representan la unión de los principios activos y pasivos y simbolizan la lucha constructiva para lograr la acción. Hacen referencia al poder transformador del pensamiento y la comunicación.
LOS PENTARIOS
Representan el producto de la unión de los principios activos y pasivos y simbolizan el resultado de la acción. Hacen referencia al mundo material, la comodidad y la estabilidad del hogar, y los asuntos financieros.
En cada palo hay:
A - Los Personajes de la Corte
- Los REYES
- Las REINAS
- Los CABALLEROS
- Las SOTANAS
B - Puntos
- AS
- DOS
- TRES
- CUATRO
- CINCO
- SEIS
- SIETE
- OCHO
- NUEVE
- DIEZ
Cada carta es un portal iniciático, un paso en el camino hacia la consciencia.
Así se despliega un viaje iniciático, una gran espiral que conecta lo terrenal con lo celestial.
¿Puedes leer las cartas por ti mismo?
Esta pregunta ha persistido a lo largo de la historia y en las distintas escuelas de Tarot: sí, es posible leer las cartas por uno mismo, pero requiere profunda sinceridad y claridad.
Beneficios: Leer las cartas te permite conectar con tu inconsciente, recibir intuiciones internas y meditar sobre tus propios arquetipos.
Riesgos: El apego emocional puede nublar la lectura. A menudo proyectamos nuestros deseos o miedos en las cartas, en lugar de escuchar su mensaje puro.
La clave: abordar la lectura como una práctica meditativa, formulando preguntas abiertas, y no como una predicción rígida. El Tarot no impone un destino; revela un camino.